Los Drops destacan por el momento inesperado en el que el visitante deja de tocar el tobogán durante un brevísimo instante antes de llegar a la piscina.
Ese salto suave marca la diferencia frente a otras bajadas más lineales, creando una sensación única que sorprende incluso a quien ya conoce el parque.
El equilibrio entre velocidad, ligereza y adrenalina moderada hace que esta atracción sea accesible y muy popular durante todo el día.
Con dos recorridos ligeramente distintos, la diversión está en probar ambos y ver cuál es tu favorito.
¿Cuál prefieres, el naranja o el amarillo?






